Deisi, ¿qué te has fumaó?, te dije que no le compraras ná al Cabra, que ese sólo vende mierda.
No estas en peligro Deisi, mi madre no ha mandado matones a buscarte, los matones que veías en tu delirio era la Karen, la asistenta, que al saber que sólo te quiero a ti se ha dejado el bigote y se ha ido a buscarte cantando la Bien Pagá en sueco. Como tiene el bigote tan largo y rubio y canta como un perro pisaó, ahora le llaman la Barda, como aquel poeta loco de la aldea de Asterix que daba tanto por culo durante los banquetes bajo la luna, allí por la Galia. Ya sé, esto es mú culto pá ti Deisi, tu no pasaste de Mortadelo y Filemón, pero me da igual, me vuelve loco tu ordinariez, tu forma de hacerme daño, como atraes a los clientes haciendo girar tus bragas sobre la cabeza. Sí, iré a buscarte, en cuanto la Karen se duerma. Mientras te escribo canta feliz en el cuarto de baño mientras se afeita. Me he venido a vivir con ella. Ahora soy como tu, Deisi. La única diferencia entre nosotros es que gigoló suena mejor qué puta.
Ahí viene la vikinga te dejo.
